Sueños vienen, sueños van,
Dejan de ser sueños para convertirse en realidad…
Acaso no es ese el sueño más preciado de todos,
Triste realidad es que permanezcan siendo sueños por toda la eternidad.
La fuerza me abandona y la vista se me nubla,
Mal herida he de perderme en la más oscura soledad,
Semejante apareces y luego te desvaneces…
¿Qué es esto?,
Es acaso un siniestro sarcasmo del tiempo,
O, más bien del destino,
Sin embargo es aún más triste darse cuenta
De que mi destino es siempre pelear y esperar,
Esperar a morir, esperar a ser salvada…
O seguir soñando con el que llegará a mi lado.
Me quede esperando,
Espada en mano a que me dieras una señal, tan solo una…
Y te juro que hubiera pasado la vida entera peleando por ti.
Pero mis palabras no bastaron ni bastaran jamás,
Ahora me doy cuenta que detrás de cada promesa…
Hay huellas que te condenan a ti a vivir en la tortuosa realidad,
Y a mí, a vivir atada en la melancolía,
Condenada a luchar por tu amor,
Sin más aliados que la esperanza....
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