El otoño entre las hojas secas que van cayendo de los árboles, y el viento que tenuemente nos acaricia la cara, el cabello se posa suavemente entre la atmósfera y el frío de la templanza… Y mis ojos a veces también están en otoño, un poco rojos como el cielo por las noches y un poco húmedos como el rocío de la madrugada…
No sabemos el porqué de las cosas, porqué suceden, cuando menos lo esperamos… la vida nos sorprende nuevamente con una emboscada del destino, no sé muy bien pero las cosas pasan, la vida sigue y dejamos atrás ciertas formas, ciertas sombras, ciertos fantasmas que de una u otra manera eternamente seguirán con nosotros, pero ya no de manera presente, sino que de manera abstracta… ya se han desviado, no sabemos bien si volverán, solo tenemos la certeza que estarán siempre recorriendo nuestro castillo de arena, ese que construimos un día, pero en el aire, acompañado con nubes de algodón de azúcar…
A veces pretendemos hacer que todo está bien, pero sabemos que sufrir no es fácil, nos sentimos como niños abandonados, escasas personas asumimos la pena y la tristeza, es compasivo llorar, desahogarse, afrontar la batalla, los problemas, los laberintos, y sobretodo cuando nos consideramos pérdidos, hallar la salida del laberinto de lamentos es dificultoso, pero es posible…
Cuando comprendemos que la magia de lo que alguna vez denominamos “Amor” se extingue, se aleja, ya no creemos, y especulamos que será muy peligroso volver a creer… parece imposible, es lo que conceptuamos, pero no lo sabemos, y en ésta búsqueda de preguntas sin respuestas, de noches sin luna, y de mañanas sin sol, me encuentro…
Y volvemos al otoño obsesivo, sí, obsesivo, porqué la mayoría de las ocasiones vivo en otoño, con gris luz e inconmensurable viento… con esperanzas de volver a los sitios donde cierta vez me sentí pretórica de tí y de mi, a pesar de que logre retornar a ese lugar, ya nada es lo que era… todo cambio, tan repentino y fugaz, que no me dio tiempo de despedirte, ni tiempo para que te despidieras…
Y así como te fuiste bastante tiempo atrás… vuelves a concebirlo de la forma equivalente…
